Recibo muchísimo odio por combatir abusos de poder, pero quiero ser incómoda
En un mensaje personal, la activista relata los desafíos de su activismo feminista. Recibe constantes ataques en línea pero decide no leerlos para proteger su bienestar. Destaca que ser incómoda es positivo porque permite abordar temas tabú y desinfectar la sociedad de abusos normalizados gracias al altavoz que el feminismo proporciona.