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Recibo muchísimo odio por combatir abusos de poder, pero quiero ser incómoda
En un mensaje personal, la activista relata los desafíos de su activismo feminista. Recibe constantes ataques en línea pero decide no leerlos para proteger su bienestar. Destaca que ser incómoda es positivo porque permite abordar temas tabú y desinfectar la sociedad de abusos normalizados gracias al altavoz que el feminismo proporciona.
Voy a seguir en el teatro como Concha Velasco hasta que me deje la mente
Un reconocido actor ha manifestado su intención de continuar sobre los escenarios mientras su mente se lo permita, tomando como referencia la trayectoria de Concha Velasco. Durante la conversación destacó el valor del teatro como espacio íntimo y acogedor que facilita el encuentro entre las personas. Citando a Ortega y Gasset, señaló que el teatro acorta distancias y permite una cercanía especial. El intérprete subrayó el placer de compartir con amigos y público en salas pequeñas, donde todo resulta más gozoso y cercano.
Insultos en redes: 'alerta friquillo' para señalar a feministas y rojas
Una mujer relata en vídeo los insultos habituales que recibe en redes sociales por su aspecto y sus opiniones políticas. Explica que términos como 'alerta friquillo', 'roja', 'comunista' o 'gorda' se repiten con frecuencia y que otras activistas han sufrido amenazas de muerte y acoso más intenso. Destaca que cuenta con una red de apoyo sólida que le permite ignorar estos ataques y considera que quienes los lanzan son 'pringados' que dan miedo cuando se organizan.
Escribir guiones para Enar Álvarez: el reto de adaptarse al tono ajeno
Una guionista que trabaja para Enar Álvarez detalla las particularidades de su oficio. Explica que el guionista debe comprender el tono y el contexto de la persona para quien escribe en lugar de limitarse a aportar sus propios chistes. El proceso implica un esfuerzo de adaptación que al principio resulta complicado. La profesional menciona el temor a quedarse sin ideas al regalar sus mejores recursos creativos a otro comediante. Además señala la escasa visibilidad de las guionistas en televisión y en contenidos de Instagram. A diferencia de otros roles como letristas o cámaras, su trabajo rara vez recibe crédito explícito.
Tuve un ataque de pánico y me fui de la obra en el 98
Un actor recordó en una conversación su experiencia de 1998 cuando sufrió un ataque de pánico durante una obra teatral experimental. La función incluía dieciséis mujeres y un estilo punk que generaba un ambiente caótico en el escenario. Tras abandonar momentáneamente el escenario, regresó a las funciones siguientes aunque con temor constante a que el episodio se repitiera. Según su relato, la clave está en aceptar que la intensidad forma parte del hecho escénico y mantener la decisión consciente de permanecer en el momento presente sin obligarse a quedarse.