Ferrol clama por el abandono del cementerio de Santa Icía: maleza invade tumbas y nichos rotos
El cementerio de Santa Icía en Ferrol parece sacado de una película de terror. La hierba crece descontrolada hasta ocultar las tumbas, hay bolsas con huesos a la vista y nichos rotos por posible vandalismo. Vecinos no aguantan más esta situación de ruina total. Una señora tropezó con el terreno levantado y necesitó ambulancia para ser trasladada al hospital, según relatan testigos. La accesibilidad es nula, los baños se han convertido en escombrera y la maleza invade incluso los nichos, haciendo innecesario poner flores. La responsabilidad recae en el párroco de la parroquia Santa Cecilia, a quien los vecinos señalan como culpable. Él lo atribuye a que la mitad de los feligreses no pagan, dejando solo 26.000 euros pendientes a 31 de diciembre de 2025, insuficientes para el mantenimiento. El obispado confirma que la parroquia colabora, pero las obras de desbroce están contratadas y aún no ejecutadas. La indignación es tal que algunos bromean con volverse ateos: "¿Para qué ir a misa si ni cuidan a los muertos?". Mientras, el cementerio luce de muerte.