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Los muros anchos de Comares evitan el aire acondicionado incluso a 41 grados

En Comares, una vivienda centenaria demuestra cómo la arquitectura tradicional andaluza combate el calor extremo. Con muros de piedra y barro de entre medio metro y un metro de grosor, la temperatura interior se mantiene por debajo de los 25 grados cuando el exterior alcanza los 41. Los patios de las casas andaluzas contribuyen a refrescar el ambiente por las tardes y las noches. Además, las calles estrechas y blancas del pueblo, diseñadas originalmente por motivos defensivos, proporcionan sombra entre las viviendas y reflejan la radiación solar. Durante el recorrido no se observa ningún aparato de aire acondicionado, lo que resalta la efectividad de estos sistemas pasivos de refrigeración.