Esa fatiga alegre al final del día de piscina nunca cambia
El narrador evoca los días de piscina con una mezcla de cambios y permanencias. Aunque las neveras de corcho y las colchonetas han dado paso a mochilas térmicas y flamencos hinchables, la sensación final sigue siendo la misma. Destaca la ropa con protección solar como elemento práctico, pero advierte que algunos niños salen secos porque llevan demasiadas capas. El olor a goma, el bañador mojado y la crema solar crean una experiencia sensorial inalterable. El texto cierra con un deseo de feliz verano a todos los piscinistas, invitando a disfrutar del agua.