La segunda etapa del Giro de Italia fue un verdadero caos marcado por la lluvia y una caída espectacular a más de 65 km/h a 23 kilómetros de la meta. La falta de ambulancias para atender a los heridos obligó a neutralizar la carrera, dejando imágenes impactantes como la de Adam Yates, uno de los favoritos, con la cara ensangrentada.
Guillermo Silva, ciclista uruguayo del equipo Astana, aprovechó el desorden para imponerse al sprint en Belico Tarnovo por delante de Jonas Wiengegar y Pelicari, enfundándose así la codiciada Maglia Rosa. Wiengegar había atacado a 10 km, acompañado inicialmente por Pelicari y Van Etbel, pero el pelotón les dio caza en los metros finales.
Entre los españoles, Diego Pablo Sevilla participó en la escapada y consolidó el liderato de la montaña para su equipo al pasar primero por los dos puertos del día. Mañana, la caravana afronta 175 km entre Plopdi y Piso Fia para dejar atrás tierras búlgaras.