Una ciclista ha vivido una de las semanas más intensas de su carrera en la Vuelta a España Femenina, marcada por etapas extremadamente exigentes tanto a nivel mental como físico.
En sus declaraciones, resalta que solo el quinto día fue algo más llevadero, con unos 120 kilómetros, pero el grueso de la prueba la ha hecho aprender como nunca antes.
El equipo ha sido clave: desde el primer momento apostaron por ella y por Mavi, ofreciendo apoyo incondicional. Todas las compañeras se volcaron, incluso cayendo en el esfuerzo.
Hoy, en la mítica subida al Angliru, quiso devolverles el favor tras el cuidado recibido. ‘Ha sido la subida más dura de mi vida’, asegura emocionada, celebrando la confianza ganada.