Los curros de la Expo 92 siguen vivos en Alcalá de Guadaira 34 años después
Los curros, aquellos inflables blancos con pico multicolor que animaron la Expo 92 de Sevilla, mantienen su presencia más de tres décadas después. Un padre los compró en la subasta de lotes al cierre del evento y hoy quedan unos 25 ejemplares en Alcalá de Guadaira, donde funcionan como atracción para visitantes que se hacen fotos. Cada balancín costaba cien pesetas por viaje y ahora una pieza puede alcanzar los 550 euros, con coleccionistas como Sergio Ramos o Manu Sánchez entre sus propietarios.