Las cocineras de escuelas infantiles de Gijón denuncian su sobrecarga laboral
Las cocineras de las escuelas infantiles de Gijón han denunciado públicamente las duras condiciones en las que desarrollan su trabajo. Según relatan, una sola persona debe preparar las comidas para 75 niños y 10 miembros del personal, lo que genera una sobrecarga física y mental constante. Las trabajadoras mencionan dolores de espalda, ciáticas, quemaduras y manos dormidas al final de la jornada. Afirman que han solicitado repetidamente la contratación de ayudantes de cocina sin obtener respuesta por parte de la empresa privada que gestiona el servicio ni del ayuntamiento propietario de las instalaciones. Al tratarse de un servicio mínimo, las cocineras no pueden dejar de trabajar, lo que agrava su situación. También señalan que se les ha prohibido informar a los padres mediante panfletos y reclaman mayor implicación de las familias para exigir personal suficiente.