Las contradicciones de Jonathan Andik complican la investigación del fallecimiento de su padre
La investigación sobre la muerte de Isaac Andik, fundador de Mango, se ha visto afectada por las inconsistencias detectadas en las declaraciones de su hijo, Jonathan Andik. Durante el último año, los Mossos d'Esquadra han identificado hasta seis contradicciones que no encajan con la versión oficial ofrecida por Jonathan. Entre los puntos clave figura la presencia de Jonathan en el lugar de los hechos en al menos dos ocasiones antes del fallecimiento, lo que coincide con datos de geolocalización que él mismo no había declarado. Además, se ha puesto en duda la versión sobre el sitio donde dejó estacionado su vehículo, ya que difiere de la ubicación real. Otro dato relevante es el retraso en la llamada a emergencias, puesto que primero contactó con la viuda de su padre, Estefanía Nuz. También se suma la pérdida de su teléfono móvil, que fue localizado en Ecuador, país donde viajó sin informar a los agentes. Asimismo, los investigadores encontraron mensajes comprometidos entre ambos que reflejan una mala relación personal. Finalmente, se menciona que Jonathan pudo haber acudido a una psicoterapeuta, que se negó a declarar amparada en el secreto profesional. Estas contradicciones se consideran indicios que complican la narrativa del caso y permanecen bajo análisis por parte de los Mossos.