Jueza asegura que Jonathan Andick pudo matar a su padre por dinero
La magistrada de Martorell ha planteado que la muerte de Isaac Andick, fundador de Mango, podría no haber sido un accidente, sino resultado de una participación activa y premeditada de su hijo Jonathan Andick. Según el auto judicial, el móvil principal sería la obsesión de Jonathan por el dinero, que habría comenzado a manifestarse en 2015 cuando la empresa familiar entró en crisis bajo su dirección. Jonathan fue nombrado consejero delegado tres años antes y, tras su gestión, la empresa sufrió pérdidas millonarias. Esto provocó un enfrentamiento con su padre, quien decidió apartarlo y retomar el control de la compañía. Sin embargo, la investigación revela que Jonathan mantuvo una manipulación emocional sobre Isaac, incluso consiguiendo una herencia en vida gracias a la influencia de una psicóloga. En 2024, Isaac Andick manifestó su intención de modificar su testamento para crear una fundación que ayudaría a los más necesitados, lo que habría afectado los intereses económicos de sus hijos. Este cambio generó un conflicto grave, culminando en un paseo por Montserrat que inicialmente parecía una oportunidad de reconciliación, pero que terminó en una ruta mortal para Isaac. El caso sigue en investigación, pero el auto judicial ya sustenta la teoría de que la ambición económica pudo haber sido decisiva en el trágico desenlace.