En Cádiz recogen 2.000 colillas por hora para salvar los océanos
En las calles de Cádiz, José y Quique dedican unos minutos a recoger colillas y otros residuos que acaban en el mar. Quique, que se define como un recolector entusiasta, asegura poder juntar hasta 2.000 colillas en sesenta minutos y defiende que la tarea debe hacerse siempre con una sonrisa. El lugar elegido, la Punta San Felipe, recibe cada noche a jóvenes que celebran y dejan atrás gran cantidad de basura que termina en el océano. Ambos destacan que el 80 por ciento de los ocho millones de colillas que se tiran cada minuto en el mundo acaba en la naturaleza. Quique explica que lleva años recogiendo residuos por los caminos de su pueblo y que ha bautizado sus bolsas como "bolsitas" por una anécdota personal. Su lema final resume la idea: cuidar el lugar donde uno es feliz.