Cristina recorre el mercado de Málaga junto a Dante y Antonio, su pescadero de confianza. Adquiere salmón de roca, fiotillas y gambas frescas, con especial atención a las de mayor tamaño que alcanzan los 44,90 euros.
Tras la compra, la presentadora se enfrenta por primera vez a la fritura de boquerones. Con harina, sal y una freidora a 190 grados, prepara la típica fritura malagueña que incluye también salmoneta y pescadilla.
Paco, al probar el resultado, otorga la máxima calificación. El establecimiento mantiene trece años de historia familiar iniciada por el suegro de uno de los socios.