Bacteria letal me amputó manos y pies: mi historia para inspirar a otros
Una operación aparentemente sencilla por un bulto se complicó con una bacteria que la llevó al borde de la muerte. La noradrenalina, clave para salvarle la vida, provocó graves daños circulatorios que obligaron a amputarle pies y manos. A pesar del trauma, la protagonista adoptó una actitud resiliente: "me centré en vivir y no limitarme a existir". Habla de apreciar la arena, el agua y la vida de forma distinta, instando a disfrutar lo que se tiene. El proceso de aceptación incluyó hablar consigo misma y equilibrar el dolor. Salir en medios y vídeos la ayudó a quererse de nuevo y a relacionarse con los demás, evitando que otros amputados se sientan "bichos raros".