Pablo vive un momento soñado en el Masters 1000 de Roma. De estar a punto de volar de vuelta a casa, pasó a entrar al cuadro principal como lucky loser tras la baja de Piros por un virus estomacal.
En su debut en el cuadro principal, el tenista español superó al número 39 del mundo, un estadounidense, después de ganar en la fase previa a dos portugueses. Ahora, en segunda ronda, se mide a Corentin Moutet, el francés conocido por su juego creativo y anárquico.
"Lo he visto mucho por la tele y es un rival que me gusta mucho porque siempre hace chum", explica Pablo, que afronta el duelo con ilusión y sin complejos. "Voy a plantarle como si fuera una guerra y a ver qué sale", añade entusiasmado.