Emilio revive tomate soriano olvidado hace 100 años en su huerta de Palencia
Emilio, agricultor de Palencia, ha dedicado más de diez años a conversar con otros labradores para recuperar semillas antiguas. Ahora planta una variedad de tomate de Soria desaparecida hace más de un siglo, similar a las de Burgos, León y Valladolid: rojos, medianos, acostillados y 'feos', pero con el sabor auténtico de antaño. En su huerta, Emilio enseña el proceso: extraer las plantas con cepillón de la bandeja y trasplantarlas a tierra. Expresa gratitud por mantener el arraigo a la tierra de sus bisabuelos, frente a los tomates industriales uniformes y brillantes que sacrifican gusto por estética. Voces como las de Maroca y Aroca resaltan cómo los tomates caseros, regados con sal y aceite, evocan sabores pasados. España destaca por su diversidad tomatera tradicional, que se rescata ante la homogeneidad comercial.