Ana María lleva 45 años vistiendo chulapas en San Isidro: 'Mis hijos continuarán'
Ana María no piensa en jubilarse. Lleva 45 años al pie de la calle, en las fiestas de San Isidro, vendiendo complementos para chulapas y chulos: mantones de Manila, clavelitos, parpusas y más. "San Isidro, acuérdate de nosotros", dice mientras atiende a clientes en su puesto junto al río Manzanares. Recuerda los viejos tiempos, cuando vendían en bastidos de madera y gorros de papel. Las fiestas han cambiado, ahora hay más gente vestida de tradicional, pero ella sigue fiel. "Este es el de verdad", asegura mostrando el traje auténtico de Madrid. Cuando le preguntan por el futuro, es clara: "Mis hijos". Mientras tanto, ayuda a una visitante gallega a ponerse su primer mantón: "Verás cómo no te vas contenta". Blanco para soltera, rojo para novia. La tradición madrileña, insiste, es demasiado antigua para perderse.