Trabajadoras de ayuda a domicilio amenazan huelga por condiciones precarias
Las trabajadoras de ayuda a domicilio han alzado la voz para denunciar las duras condiciones en las que desempeñan su labor diaria. Muchas comienzan a las ocho de la mañana y terminan a las ocho de la noche, de lunes a sábado, por salarios que oscilan entre setecientos y ochocientos euros. Estas profesionales aseguran cargar no solo con el peso físico de las personas a las que atienden, sino también con prisas, cansancio y un dolor constante que las deja enfermas y medicadas al final de cada jornada. Se sienten invisibles pese a ser la única compañía de muchos ancianos y dependientes. El sector reclama mejores condiciones laborales y más recursos para evitar el desgaste mental y físico que sufren. Si no hay cambios, advierten que convocarán una huelga para que se reconozca la importancia de su trabajo y se les cuide también a ellas.