Comerciantes de Murcia denuncian que les obligaron a montar pese a alerta naranja
La capital murciana vive estos días su feria y fiestas tradicionales, incluida la celebración de moros y cristianos con su mercadillo medieval. La tormenta del miércoles sorprendió a los comerciantes en pleno montaje de los puestos, causando daños en techos, máquinas y mercancía. Varios vendedores han relatado que las autoridades les exigieron instalar los puestos el miércoles a pesar de la alerta naranja por tormentas ya decretada. Las pérdidas estimadas por algunos afectados oscilan entre 1000 y 1500 euros. Aunque el campamento medieval llevaba dos semanas en preparación, la tromba de agua provocó un caos que los comerciantes atribuyen a la falta de previsión por parte de la organización.