El estrés térmico por el calor reduce hasta un 25% la leche de cabra
Las altas temperaturas de este verano están generando estrés térmico en el ganado caprino. Los animales responden jadeando más, buscando sombra y reduciendo su ingesta de alimento, lo que se traduce directamente en menor producción de leche. Los ganaderos consultados confirman que la caída oscila entre un 20 y un 25% en algunos casos y entre un 3 y un 10% en otros. Además, señalan que el calor se ha vuelto más intenso y prolongado en los últimos veinte años, afectando también a la salud de los animales y a la disponibilidad de pastos. Aunque este año ha habido suficiente agua, las lluvias llegaron tarde y el pasto ya se había secado, obligando a los productores a complementar con grano para mantener la producción.