El tapicero gallego que lleva 49 años sin relevo: 'Nadie quiere venir'
El oficio de tapicero está en vías de extinción en Galicia. Según el testimonio de Juan, que lleva 49 años y seis meses en el sector, ya no hay jóvenes dispuestos a aprender el trabajo. Antes existían más del doble de talleres y ahora solo quedan cuatro. Los muebles tapizados han dejado de ser piezas que se reparan para convertirse en objetos que se compran, se usan y se desechan. Aun así, algunos clientes siguen acudiendo para restaurar sofás antiguos de madera de castaño o roble que conservan valor. Juan empezó a los 14 años siguiendo los pasos de su padre y aprendió el oficio observando y repitiendo durante dos o tres años. La falta de relevo pone en riesgo la continuidad de un trabajo manual que requiere paciencia y experiencia.