Peyo dejó la universidad a los 18 años para ser ganadero en Almándoz
Peyo, natural de Almándoz en Navarra, decidió a los 18 años abandonar la carrera de ingeniería agrónoma en Pamplona para dedicarse a la ganadería junto a su madre. Desde entonces cuida diariamente un centenar de cabezas de ganado, entre vacas y cerdos, en la explotación familiar. Ahora con 32 años, el joven asegura que se jubilará en el mismo lugar porque es lo que le apasiona desde la infancia. Peyo menciona que padece migrañas cuando permanece mucho tiempo en entornos urbanos y se siente más cómodo en el campo que en cualquier otra parte.