Voluntarios limpian Buñol en tres horas tras tirar 150.000 kilos de tomate
Después de la Tomatina, Buñol aparece completamente teñida de rojo por los 150.000 kilos de tomate lanzados durante la fiesta. Trabajadores municipales y voluntarios se encargan de la limpieza a contrarreloj para que el pueblo recupere su aspecto habitual. Las fachadas y calles muestran el impacto de la celebración, pero en unas tres horas el municipio vuelve a relucir. El reportaje contrasta la diversión de la fiesta con la labor posterior de limpieza.