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Una clínica dental cierra y deja a 1.600 pacientes sin implantes y con deudas

Loli, una mujer de 74 años residente en Cataluña, acudió a una clínica dental por problemas de encías y recibió la recomendación de extraerse todos los dientes para colocar implantes superiores e inferiores. El tratamiento, presupuestado en unos 12.000 euros, fue financiado mediante un préstamo que la propia clínica gestionó, obligando a Loli a pagar casi 300 euros mensuales durante un año sin que el proceso llegara a completarse. La empresa, que llegó a contar con más de una decena de centros en Aragón, Cataluña, Madrid y Murcia, cerró sus puertas sin previo aviso dejando a miles de pacientes en la misma situación. La OCU aconseja a los afectados presentar denuncias por posible mala praxis ante las autoridades sanitarias de cada comunidad y negociar con las entidades bancarias la suspensión de los pagos vinculados a los tratamientos inacabados.