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El cura Don Eduardo se convierte en DJ para su emotiva despedida en Burgos

Don Eduardo, el sacerdote que ha pasado cuatro años en Orbaneja del Río Pico, en Burgos, eligió una forma especial de despedirse de sus feligreses. Durante la fiesta de despedida, que reunió a unas 250 personas en la plaza del pueblo, se puso a pinchar música tecno y versiones de reggaetón, sorprendiendo a todos con su faceta de DJ. Los vecinos recuerdan sus misas cortas, entretenidas y modernas, en las que incluso llegó a recitar versos de Extremoduro. Su cercanía y tatuajes le convirtieron en un cura diferente que buscaba conectar con la gente joven. Aunque ya ha comenzado una nueva etapa en otra parroquia, los habitantes del pueblo aseguran que nunca tendrán otro igual y que siempre será recordado por su alegría y su forma de acercarse a la comunidad.