El 112 cuelga a un hijo que pedía ambulancia urgente para su madre
El 17 de abril de 2026 Antonia de 81 años sufrió un fuerte dolor de cabeza y convulsiones en su casa de Mérida. Su hijo Javier que se recuperaba de un infarto cerebral llamó inmediatamente al 112 pero la operadora finalizó la conversación al no responder las preguntas protocolarias. Desesperado Javier marcó al 091 y cuatro dotaciones policiales llegaron en tres minutos para iniciar la reanimación cardiopulmonar. La ambulancia solicitada al 112 tardó casi una hora en presentarse y lo hizo sin equipamiento medicalizado. Antonia fue trasladada al hospital de Mérida donde falleció cinco horas después de su ingreso.