Orinar en el mar beneficia a la flora marina gracias a la urea
Expertos aclaran que orinar en el mar no representa ningún riesgo para el entorno marino. La urea presente en la orina se transforma en amonio, un compuesto que actúa como fertilizante natural para la flora del océano. En contraste, en las piscinas públicas el cloro reacciona con la urea y genera sustancias tóxicas que pueden causar irritaciones cutáneas y otros problemas de salud. La recomendación implícita es evitar orinar en piscinas por estas reacciones químicas.