Barcelona pinta azoteas de blanco para reducir el calor urbano en verano
Barcelona ha iniciado una prueba piloto que consiste en pintar de blanco las azoteas para reducir el calor en entornos urbanos. Los primeros resultados indican que la temperatura de las cubiertas baja de 48 a 32,5 grados cuando se aplica el color blanco. La iniciativa busca mitigar el efecto isla de calor que eleva entre seis y siete grados la temperatura nocturna en algunas zonas de la ciudad. Los responsables estudian añadir pigmentos reflectantes al tradicional color terracota como alternativa más viable que pintar todo de blanco. Con los datos definitivos se valorará extender la medida a edificios municipales y ofrecer incentivos como la reducción del IBI para que los vecinos adopten esta pintura reflectante.