Pastelería Santiagoesa en Madrid destaca con rosquillas tradicionales de San Isidro
Si paseas por Madrid en estas fechas, es probable que observes una tradición culinaria que se destaca en escaparates históricos como los de Casamira, el Riojano y especialmente la pastelería Santiagoesa. Esta última, con más de cincuenta años de historia y dirigida por la segunda generación familiar, prepara con esmero las rosquillas típicas de San Isidro, una festividad popular madrileña. En la Santiagoesa elaboran las variedades principales: las rosquillas tontas, listas, Santa Clara y francesas. Las tontas son sencillas, con una masa que lleva anís en grano, mientras que las listas se caracterizan por un baño especial y un jarabe de limón que les proporciona textura y sabor. La Santa Clara lleva merengue por encima y las francesas se cubren con almendra y azúcar glas. Además, la pastelería ha innovado incorporando otras recetas como la rosquilla de chocolate y la de violeta. Esta tradición va más allá de la gastronomía, ya que las rosquillas tienen un lugar emblemático en las costumbres madrileñas; por ejemplo, la expresión "no comerse ni una rosca" se remonta a una práctica social vinculada a la festividad. El video también muestra la preparación detallada y explica los ingredientes, destacando la importancia del anís en las tontas y el jarabe en las listas, así como el brillo que se consigue con la mezcla de yema y vinagre. La experiencia se cierra con una invitación a disfrutar estas delicias típicas en el corazón de Madrid.