La Real Fábrica de Tapices revela los secretos de los tintes naturales desde 1721
La Real Fábrica de Tapices, creada por Felipe V en 1721, mantiene viva la tradición de los tintes naturales. En su jardín tintorio se cultivan especies como el cosmos, la rubia y el tajete, cuyas raíces y flores proporcionan una amplia gama de colores. La cochinilla americana, un insecto que parasita el nopal, aportó el carmín, mientras que el palo de campeche permitió obtener el negro que lució la corte de Felipe II. Otros colorantes como la cebolla, el nogal o las agallas de roble completan un abanico cromático que sigue utilizándose en la actualidad.