Clínicas privadas convierten la angustia reproductiva en un negocio millonario
Cada vez más mujeres se ven obligadas a pagar por congelar sus óvulos debido a la precariedad económica y social que retrasa la maternidad. Clínicas privadas aprovechan esta situación para ofrecer un servicio que genera millones pero sin garantías de éxito. Los contratos resultan opacos y las condiciones para disponer de los óvulos varían mucho entre centros. Expertos y comentaristas alertan de que no se debe normalizar el negocio sobre el deseo de maternidad de muchas mujeres.