¿Dar masajes en los pies a otra persona cuenta como infidelidad?
Un grupo de personas debate en tono distendido si dar masajes en los pies a alguien ajeno a la pareja puede interpretarse como una infidelidad. La conversación revela opiniones divididas, aunque predomina el rechazo a realizarlos por pereza o por la sensación de tener que corresponder el gesto. Varios participantes afirman que disfrutan recibiendo masajes pero les resulta incómodo darlos, especialmente fuera del contexto de la relación de pareja. Uno de ellos señala que los masajes pueden formar parte de los preliminares, aunque la mayoría coincide en que no le gusta ofrecerlos de forma habitual.