A los nueve años, eché a mi padre de casa por las peleas con mi madre
Camila rememora un episodio traumático de su infancia: a los nueve años, en medio de la crisis matrimonial de sus padres, tomó una decisión radical. Sus padres atravesaban una separación dolorosa, con sospechas de infidelidad y persecuciones nocturnas que la familia realizaba hasta las cuatro de la mañana. La niña, harta de las discusiones, irrumpió en la habitación de su padre y le exigió que se fuera de casa si no era capaz de poner fin a la relación. Su madre esperaba un imposible: que el padre se desenamorara de su nueva pareja y regresara. Camila cargó con una profunda culpa, dejó de hablar con su padre y no conoció a su medio hermano hasta la edad adulta. Años después, reflexiona con madurez: 'Mi padre es un gran ejemplo para mí'. El testimonio se entremezcla con momentos de motivación y un evento animado, donde anima a 'ir a tope' con limones y un 'amíbal', mostrando su resiliencia actual.