Una concursante de MasterChef ha protagonizado un momento cargado de emoción en la prueba de eliminación. Rompió a llorar al dedicar su postre a su madre, a la que califica de 'guerrera' por haber superado graves tragedias familiares: la pérdida de dos bebés, de una hija con 22 años y de su marido hace ocho o nueve años.
A pesar de los contratiempos en la elaboración, intentó una tarta helada que terminó 'maravillosamente deshecha'. Sin huevos suficientes, la cupi falló y el chocolate atemperado resultó en un crumble con mermelada de mona, inspirada en las recetas de su madre. Los jueces señalaron problemas como exceso de grasa, textura mantequillosa y falta de consistencia en la galleta.
'Has tenido una prueba complicada y te has descentrado', le dijeron, preguntándole por qué Camila la había bajado. La concursante prefiere no mirar atrás y habla de perdonar a Javi y otros, manteniendo una actitud de superación como la que le enseñó su madre, siempre sonriente a pesar de todo.