Luis ha respondido en un programa de radio a las acusaciones de haber protagonizado una 'pelea' con el director de la Real Academia Española (RAE). Según él, no ha habido tal enfrentamiento, sino un cruce de declaraciones motivado por su preferencia de que el director se dedique exclusivamente a la lengua y la academia.
El intercambio surgió en un contexto de crispación general, donde decir algo sensato genera polémica. Luis se lleva bien con filólogos y escritores, pero insiste en que su comentario era lógico. Varios académicos amigos han optado por mantenerse al margen.
Ambos bandos defienden el idioma español, hablado por 600 millones de personas. Luis destaca el orgullo por impartir clases en Francia, Alemania, Manila, Chicago y Los Ángeles, priorizando la difusión global del castellano sobre disputas internas.