No me importa si el IBEX ha vuelto a la vida
Las letras analizadas expresan un rechazo frontal a las instituciones financieras y a la monarquía. El autor señala el beneficio de los bancos a costa de la ruina colectiva y cuestiona el sentido de las religiones y el poder real. En paralelo, el texto aborda cuestiones personales como el desorden mental y las pesadillas recurrentes. La voz poética rechaza ser juzgada por quienes no comprenden su mundo interior.