KGB y CIA crearon transmisores en zapatos, cacas y gatitos espía
Un grupo de viandantes discute en la calle sobre la existencia de extraños dispositivos de espionaje. Uno de los participantes menciona que el KGB desarrolló transmisores ocultos en el tacón de los zapatos durante los años 60. Otro recuerda un transmisor creado por la CIA en los años 70 que podía camuflarse en heces. El mismo interlocutor detalla el proyecto Acoustic Kitties de la CIA, que pretendía usar gatos para grabar conversaciones cerca de embajadas enemigas. Según el relato, la agencia invirtió 20 millones de dólares en el proyecto, pero fracasó porque los animales actuaban según su voluntad y no seguían instrucciones.