Hitler convierte un tiroteo en drama nacional para culpar a los comunistas
Tras la victoria electoral, los nazis asumen el control efectivo de la policía alemana. Esa misma noche organizan un desfile de antorchas en Berlín como homenaje al presidente Hindenburg, con miles de miembros de las SA marchando ante su residencia. El desfile se desvía hacia un bastión comunista y se produce un tiroteo en el que mueren un SA y un policía. Hitler transforma el suceso en un drama nacional y, aunque las pruebas señalan a las SA, los nazis se presentan como víctimas y culpan a los comunistas.