'Me llaman Carmen o fila, pero yo hago lo que quiero': la confesión de la clavellina
Una voz femenina se presenta como clavellina pura que transita de esquina en esquina. Acepta cualquier nombre que le pongan, ya sea Carmen, lijas o fila, y afirma que se viste de tía, de mona o de lo que haga falta. Su objetivo final es alcanzar lo que desea sin importar las etiquetas ni las apariencias.