Prejubilado a los 35 años defiende su fortuna y vida en Andorra ante el juez
Un testigo en un juicio ha declarado residir en Andorra desde hace cinco años. Ante preguntas sobre su prejubilación a los 35 años, ha respondido con firmeza, defendiendo la legalidad de acumular riqueza en tiempos de altos precios. El intercambio se ha tornado tenso cuando la letrada ha cuestionado si sus trabajadores podrían permitirse comprar los pisos que él vende. El testigo ha replicado que esto es un fenómeno común en la sociedad, donde los productores individuales no acceden al bien final que crean colectivamente. 'No hay más preguntas, señoría', ha concluido el testigo tras aclarar su situación personal y profesional, subrayando que genera empleo para muchas personas.