Un montaje sonoro transporta al espectador desde la publicidad cotidiana hasta las profundidades oceánicas. Comienza con la promesa de una espuma suave y abundante, impregnada del frescor salvaje de los limones del Caribe, capaz de eliminar manchas tenaces como huevo, grasa o chocolate.
De inmediato, la escena cambia al puerto de Mónaco, donde el capitán Jacques Cousteau, científico y oceanógrafo, aguarda su legendario buque Calypso para una nueva expedición. Anotaciones en el cuaderno de bitácora del barco de investigaciones resaltan el espíritu aventurero que ha marcado generaciones con sus narraciones.
Para el locutor involucrado, se trató de un trabajo más en una prolífica carrera radial iniciada en una emisora local de Ferrol. Mientras estudiaba Derecho, colaboró con Radio Galicia y un grupo teatral universitario, lo que lo llevó al cuadro de actores de Radio Madrid, la cadena SER y finalmente Radio Televisión Española.
El programa cierra con música centroeuropea, mayoritariamente romántica, seleccionada por el maestro Ferdinand Leitner, un veterano director que añade un toque clásico a esta evocación nostálgica.