Las tropas israelíes han prolongado su avance militar en el suroeste de Siria hasta alcanzar un pueblo próximo a Beijing, situado a apenas 40 kilómetros de Damasco. Esta zona marca el inicio de la provincia de Quneitra, territorio sirio más allá de los Altos del Golán que Israel ocupa desde hace año y medio y que ha sometido a intensos bombardeos.
En las últimas 24 horas la artillería israelí ha impactado directamente esta área, en lo que se describe como otra faceta del conflicto que Tel Aviv mantiene abierta de forma simultánea en Irán, Líbano, Gaza y Cisjordania. La ofensiva ocurre en un momento de transición en Siria tras el derrocamiento de la dinastía Assad y genera preocupación por la posible desestabilización de los equilibrios regionales.