Los bombardeos estadounidenses sobre enclaves iraníes en el Estrecho de Hormuz han provocado una respuesta inmediata de la Guardia Revolucionaria. Teherán amenaza a aliados de Washington como Jordania y Kuwait por la supuesta violación de un acuerdo previo.
Estados Unidos mantiene su presión económica con nuevas sanciones anunciadas durante la cumbre del G-20. China, principal compradora de petróleo iraní, ha evitado sumarse al comunicado que reclama libertad de navegación.
En paralelo, Xi Jinping ha reunido en Kirguistán a líderes como Putin, Modi, Erdogan y el presidente iraní Pezeshkian. El secretario general de la ONU ha pedido el regreso a la mesa de negociaciones en un conflicto que ya ha causado dimisiones en el Pentágono.