El Guernica no se moverá del Reina Sofía por riesgo de grietas y vibraciones
El Museo Reina Sofía celebra su 40 aniversario recordando que cuando abrió como centro de arte solo contaba con dos plantas y carecía de los ascensores que hoy forman parte del paisaje urbano. La obra más visitada sigue siendo el Guernica de Pablo Picasso, que llegó al museo en 1992 y permanece allí sin que se prevea su traslado. Un informe de los técnicos conservadores y restauradores del museo detecta grietas y craqueladuras en la pintura que podrían agravarse ante cualquier vibración, dado el tamaño de casi ocho metros de la obra. Esta situación técnica explica la decisión de mantenerla en su ubicación actual. Desde hace tres años los visitantes pueden fotografiarse frente al Guernica, una de las primeras medidas adoptadas por la actual dirección, aunque el museo también invita a disfrutar de otros espacios sin el teléfono.