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Una placa en Madrid recuerda a Elsa, la niña que vivió gracias a donantes

Marisa sostiene el muñeco de su hija Elsa, fallecida hace unos meses a los 15 años tras recibir transfusiones cada quince días por una anemia sideroblástica. La mujer asegura que esos años de vida fueron posibles gracias a las donaciones de sangre y ha participado en el documental Oro Rojo, latidos de vida. Este fin de semana el centro de transfusiones de Madrid ha colocado una placa en recuerdo de Elsa y de todos los donantes. Ainara, de 19 años, explica que ya supera las cien donaciones y que cada una puede salvar hasta tres vidas al separar glóbulos rojos, plaquetas y plasma.