La sequía extrema en Europa deja al descubierto restos de la Segunda Guerra Mundial
La sequía que atraviesa Europa está generando consecuencias visibles en múltiples países. En el Reino Unido los campos de cricket presentan suelo seco y sin hierba, mientras que en Países Bajos las casas flotantes han perdido el agua que las mantenía a flote. En Bélgica las plantaciones de abetos destinadas a árboles de Navidad llevan 35 años sin registrar una situación similar y advierten de problemas para los consumidores en los próximos años. El Danubio, a su paso por Austria y Bulgaria, ha dejado al descubierto restos de un buque de la Segunda Guerra Mundial y fósiles de mamuts que serán trasladados a museos. En Hungría el bajo nivel del río ha provocado cortes de luz en partes de Budapest y ha obligado a reducir la actividad de la única central nuclear del país por falta de agua para refrigeración.