El boicot a Israel en Eurovisión pasa desapercibido por las elecciones internas
El corresponsal en Jerusalén describe un año más de polémica en Eurovisión por la participación de Israel. Según sus palabras, el boicot ha tenido escasa repercusión entre la población, que centra su atención en las elecciones previstas para dentro de un mes. Los israelíes son conscientes de las críticas y las ausencias de algunos países, pero interpretan su presencia en el festival como un logro diplomático al compartir escenario con democracias europeas. El seguimiento televisivo alcanzó picos superiores al 50% el año anterior. Aunque existe una minoría que denuncia la situación en Gaza y Cisjordania y reclama mayor presión internacional, la mayoría tiende a enmarcar las protestas como una campaña de difamación.