Nepal sufre una agonía lenta tras la avalancha del glaciar que arrasó valles
Una avalancha originada en un glaciar de Nepal ha dejado una estela de destrucción en varios valles montañosos. Nueve días después del suceso, más de veintiún mil efectivos de emergencia siguen buscando cadáveres entre escombros que alcanzan los noventa metros de altura. En localidades como Tibure, situada a unos veinte kilómetros del glaciar, muchos vecinos perdieron la vida dentro de sus vehículos o viviendas. Las autoridades estiman que unas veinte mil casas tendrán que ser reconstruidas. La búsqueda se centra también en las entradas de varias centrales hidroeléctricas, donde se teme que alrededor de novecientas personas quedaron atrapadas en túneles. Con las morgues desbordadas, se han habilitado cementerios provisionales aguas abajo de los ríos y solo se han identificado noventa y cinco víctimas, por lo que se requieren pruebas de ADN.