Seis esferas misteriosas en playas australianas revelan el problema de la basura espacial
Unas esferas misteriosas halladas en costas australianas han puesto de manifiesto el creciente problema de la basura espacial. Según el análisis, estas piezas probablemente proceden de cohetes y forman parte de más de un millón de fragmentos que orbitan la Tierra a velocidades extremas. La órbita baja terrestre, donde se encuentra la Estación Espacial Internacional, concentra gran parte de estos desechos, incluyendo satélites inactivos y restos de colisiones. La ESA rastrea alrededor de 40.000 objetos, aunque estima que existen más de 1,2 millones de fragmentos de más de un centímetro. El principal riesgo radica en el síndrome de Kessler, una reacción en cadena de colisiones que podría hacer algunas órbitas inutilizables. Aunque la estación cuenta con sistemas de evasión y protección, los fragmentos pequeños siguen siendo difíciles de detectar.