El gobierno ha mostrado, según el análisis del orador, un exceso de prudencia y cierta ingenuidad en el caso de Ceuta. El señor Vivas, más allá de sus apariciones en televisión, no ha colaborado en ningún momento con el Ejecutivo nacional. Se solicita a la Audiencia Nacional que se pronuncie cuanto antes para poder avanzar o buscar alternativas según la resolución. El Ejecutivo lucha contra diversos agentes que pretenden enquistar el conflicto y que un tribunal sin competencia adopte medidas que equivalen a una derogación parcial de normas no recurridas. Además, se critica al Poder Judicial por intentar situarse al margen de cualquier crítica y actuar como una casta separada del resto de poderes.